El último título mundial de la URSS
Hace 22 años, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el estado que había nacido el 29 de diciembre de 1922 con la fusión de varias repúblicas europeas y asiáticas, entre otras Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Armenia, se disolvía. Junto a la disolución de la Unión Soviética, la mítica selección de fútbol que lo representó en los torneos mundiales también se transformaba.
El debut futbolístico de la Unión en torneos internacionales se hizo esperar, el primer partido se disputo el 16 de noviembre de 1924 y rival fue Turquía, la Unión Soviética gano 3-0; pero su primera participación en torneos oficiales se dio después de la Segunda Guerra Mundial, en los Juegos Olímpicos de Helsinki, enfrentando a Bulgaria en un partido que se fue a tiempo suplementario, dejando al equipo soviético con su primera victoria 2 tantos contra 1. Ya aparecerían nombres que harían historia en el fútbol soviético, como el de Igor Netto y Anatoly Ilyin.
Ese equipo fue reforzado para los Juegos de Melbourne 1966 con el arquero Lev Yashin y los delanteros Eduard Streltzov y Valentin Ivanov, obteniendo el oro olímpico al derrotar a Yugoslavia 1 a 0 en la final, ese fue el primer título futbolístico de la Unión Soviética.
En 1958 tuvo su primera participación en una Copa Mundial, trofeo que
nunca pudo alcanzar, siendo el cuarto lugar el mejor puesto logrado,
cuando perdió 1-2 el partido por el tercer puesto ante Portugal en
Inglaterra 1966.
En el año de 1960, la Unión Soviética gano su primera Copa Europea de Selecciones, derrotando también al seleccionado de Yugoslavia, en esta oportunidad por 2 a 1. Luego llegaron los años de sequía en cuanto a títulos, ya que del fútbol soviético brotaban figuras como Oleg Blokhin, Vagiz Khidiatullin, Vassili Rats, Vladimir Bessonov, Sergei Baltacha, Alexandre Chivadze y Sergei Aleinikov, entre otros grandes jugadores.
Tras el fracaso en sus propios Juegos Olímpicos, los de Moscú 1980 y con más de 100.000 espectadores dándole una silbatina de desaprobación a los jugadores que habían perdida en la semifinal, llegaría un parentesís internacional con eliminaciones en eliminatorias de la Euro, la temprana eliminación en las Copas Mundiales de la FIFA y la renuncia a los Juegos de 1984.
Pero en 1988 llegarían a dos finales, la primera en la Euro de 1988 ante la Holanda de Gullit y van Basten, con triunfo de los holandeses y la segunda, la final olímpica de 1988, ante Brasil, que sería a la postre el último título a nivel mundial ganado por la Selección Soviética.
Luego llegó la disolución del estado y el seleccionado jugó por un breve tiempo bajo el nombre de Comunidad de Estados Independientes, para luego seguir la continuidad con la Federación Rusa. Pero la la mítica Unión Soviética, con su camiseta roja y sus siglas CCCP, no estaría nunca más en los estadios del mundo.



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